«¿Para cuándo la tendríamos?» es casi siempre la segunda pregunta, justo después del precio. Y la respuesta honesta es que depende menos del diseñador de lo que parece: lo que más alarga una web suelen ser los textos, las fotos y las decisiones. En esta guía te contamos cuánto se tarda en hacer una página web según el tipo, qué fases tiene, qué la retrasa y cuándo conviene empezar si tu negocio depende de la temporada, como pasa con tantos en Dénia y la Marina Alta.
Lo esencial en 30 segundos
- Una landing sencilla puede estar en días; una web de servicios, en pocas semanas; una tienda o una web en varios idiomas, algo más.
- El plazo cuenta desde que están los textos y las fotos. Es lo que más retrasa.
- Si tu negocio es de temporada, empieza tres o cuatro meses antes del pico.
- Publicar no es lo mismo que posicionar: Google necesita su propio tiempo.
En este artículo6 min de lectura
Plazos orientativos por tipo de web
Cada proyecto es distinto, pero estos son los órdenes de magnitud que conviene tener en la cabeza para no llevarte sorpresas:

- Landing page. Una sola página para una campaña o una oferta. Si el mensaje está claro, es lo más rápido.
- Web de servicios o corporativa. De cinco a quince páginas: inicio, servicios, sobre nosotros, contacto y legales. Nosotros la tenemos lista en 15 a 25 días hábiles desde que tenemos los textos y las fotos.
- Tienda online. Tarda más porque hay que configurar pagos, envíos, impuestos y, sobre todo, el catálogo. Cien productos con sus fotos y variaciones no se suben en una tarde.
- Web en varios idiomas. Suma el tiempo de traducir y revisar cada idioma. Con traducción automática revisada se acorta mucho, pero alguien tiene que leer lo que vende.
Desconfía tanto de quien promete una web completa en dos días como de quien no es capaz de darte una fecha por escrito.
Las fases de una página web

- Reunión y propuesta. Qué necesitas, qué páginas, qué funciones y para cuándo. Sale un precio y una fecha por escrito.
- Boceto. Cómo se va a ver la portada. Es el momento de decir lo que no te gusta, porque cambiar después cuesta más.
- Contenido. Textos, fotos, logotipo, datos legales. Aquí es donde se paran la mayoría de los proyectos.
- Montaje. Se construyen las páginas, los formularios, el móvil y las funciones.
- Pruebas. Revisas todo: textos, enlaces, formularios, móvil. Se corrige lo que haga falta.
- Publicación. Se conecta el dominio, se da de alta en Google y se deja la medición funcionando.
Qué alarga los plazos
- Los textos. Escribir sobre tu propio negocio cuesta más de lo que parece. Si no los tienes, pide ayuda desde el principio en lugar de dejarlos para el final.
- Las fotos. Las de banco de imágenes sirven para salir del paso, pero las fotos reales del negocio venden más. Una sesión hay que organizarla con tiempo.
- Decidir entre varios. Cuando cada página la tienen que aprobar tres socios, el proyecto va al ritmo del más ocupado. Mejor una persona que decida.
- Cambios de rumbo. Añadir una tienda o un idioma a mitad de camino reinicia parte del trabajo.
- Accesos. El dominio a nombre de un antiguo proveedor que no contesta, o un alojamiento del que nadie recuerda la contraseña. Conviene resolverlo antes de empezar.
- Migrar una web antigua. Si ya tienes web con visitas, hay que mantener las direcciones o redirigirlas para no perder lo posicionado. Lo explicamos en cuándo rediseñar una página web.
Si tu negocio es de temporada
En la costa, el calendario manda. Una web que se publica a mediados de julio llega tarde para ese verano: la gente ya ha decidido y Google todavía no la conoce. La cuenta que hacemos con los negocios de Dénia es esta:
- Para Semana Santa, empieza en enero.
- Para el verano, en marzo o abril como muy tarde.
- Para la campaña de Navidad, en septiembre.
- El otoño es el mejor momento para rediseños grandes: hay calma y margen para probar.
Tienes el año completo explicado en marketing para la temporada en Dénia.
Cómo hacer que vaya más rápido
- Ten claros tus servicios y a quién te diriges antes de la primera reunión.
- Reúne textos, fotos, logotipo y datos de la empresa en una carpeta.
- Nombra a una persona que decida y responda en uno o dos días.
- Ten a mano los accesos al dominio y al alojamiento si ya tienes web.
- Deja las funciones que no son urgentes para una segunda fase.
Publicar no es posicionar
El día que se publica, la web ya sirve para que quien te conoce confíe y te contacte. Pero aparecer en Google para búsquedas con competencia lleva semanas o meses, según la zona y el sector. Por eso conviene publicar con tiempo, con una página por servicio y con la ficha de Google al día. Y, una vez publicada, mantenerla actualizada y segura con un buen mantenimiento web.
Qué incluye el plazo y qué no
Cuando alguien te da una fecha, pregunta qué entra en ella. Normalmente el plazo cubre el diseño, el montaje de las páginas acordadas, el móvil, los formularios, las pruebas y la publicación. Lo que muchas veces no incluye, y conviene aclarar por escrito:
- La redacción de los textos, si no los aportas tú.
- La sesión de fotos, que depende de la agenda del fotógrafo y del tiempo.
- Las traducciones y su revisión.
- La carga del catálogo en una tienda, sobre todo si hay muchos productos o variaciones.
- Los cambios fuera de lo acordado, que se presupuestan y se planifican aparte.
Tenerlo claro desde el principio evita la sensación de que la web «se alarga» cuando en realidad se está esperando algo que nadie había apuntado. Y te permite organizarte: si sabes que la sesión de fotos lleva dos semanas, la encargas el primer día.
Un último consejo: pide siempre la fecha por escrito, junto con lo que necesitas entregar tú y cuándo. Si el proyecto se retrasa, así sabréis los dos dónde se ha parado y qué hace falta para seguir, sin discusiones y sin que la web se quede a medias en plena temporada.
Preguntas frecuentes
¿Desde cuándo empieza a contar el plazo?
Normalmente desde que se aprueba la propuesta y están los textos y las fotos. Si te ayudamos a prepararlos, ese tiempo se suma al principio.
¿Se puede publicar por partes?
Sí, y muchas veces es lo más sensato: primero las páginas que venden y después el blog, otros idiomas o funciones extra.
¿Puedo seguir con mi web antigua mientras se hace la nueva?
Sí. La nueva se monta aparte y se cambia el día de la publicación, con las redirecciones preparadas para no perder visitas.
¿Qué pasa si me retraso con los textos?
La fecha se mueve lo mismo que el retraso. Por eso insistimos en tener el contenido listo o en ayudarte a prepararlo desde el principio.
¿Para cuándo necesitas tu web?
Cuéntanos tu negocio y te damos por escrito qué haríamos, en qué plazo y por cuánto, con el boceto antes de pagar. Así trabajamos el diseño de páginas web en Dénia: precio cerrado, fecha cerrada y tú al tanto en cada fase.
Para ir más a fondo

Escrito por Adrián Alcalá
Diseñador web en Dénia. Si te queda alguna duda sobre lo que has leído, escríbeme.






